Pulsaciones
Ayer estuve a punto de perder la vida en un accidente de coche. Un camión se precipitó en un ceda al paso contra el coche que estaba esperando a que yo pasara. Por un instante vi la escena que aún no había sucedido. El camión llevándose al coche por delante y de paso a mí contra el pretil. Pero por fortuna el coche detenido intuyó al camión y avanzó despacito y pegado al arcén. Cuando el camión frenó quedó ocupando el lugar donde antes se encontraba el otro vehículo y apenas a un metro a mi paso. Imposible detenerse. 153 H.R.
Esta mañana. Al hacer el primer giro en mi recorrido al trabajo y para mi asombro, el coche que circulaba delante de mí ha hecho un giro muy cerrado metiéndose en dirección contraria al sentido del tráfico. Como en ese otro trozo no había vehículos, no se ha dado cuenta. He girado por el lado correcto quedándome a su altura en el lado correcto y he comenzado a pitarle hasta que se ha percatado. Justo un momento antes de que se reanudara la circulación ha hecho un cambio de sentido. Y yo he respirado. 142 H.R.
A mediodía. He llegado tarde al gimnasio, la rutina que hago en unos veinticinco minutos hoy la he completado en apenas doce. Casi no podía respirar. 175 H.R.
Espero que la cuenta atrás no se mida en pulsaciones.

4 ¿me hablas?:
Agitada existencia la del peatón, del conductor o del gimnasta.
Tras el susto o el esfuerzo, el corazón desbocado.
Seguramente las pulsaciones no miden una cuenta atrás sino la tensión de estar viviendo.
Cuídate mucho, por fa.
Besos.
¿HR? qué anglófila :D
Me alegro que no fuera nada. Un abrazo.
Lo cierto es que la vida es una lección de supervivencia y la carretera es nuestra jungla urbana, eso y las prisas...:)
Besos
Ahora siempre acabo a carcajadas cuando recuerdo el accidente de aquel Enero de 2000. Es curioso. El drama que pudo ser tragedia se ha convertido en chiste.
Extraña capacidad tenemos los humanos. No sé si está en los genes, como dice la leyenda.
Pero créeme: si la cuenta atrás se midiera en pulsaciones, desde ayer por la tarde yo estaría muerta.
Un besho
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