Eres un Haiku
Decidídamente voy minimizándome sobre mí misma.
He tirado casi todo lo que no necesitaba y ha resultado bastante eficaz. Primero la ropa que hace siglos que no usaba. En este momento, en el armario, apenas quedan tres vaqueros y el pantalón de los entierros.
Luego los papeles. Cientos de hoja listas para ser recicladas. También me he apuntado al gimnasio para seguir reduciéndome. Lo siguiente es cortarme el pelo.
No te lo había contado pero es un plan, el cual termina cuando quedo reducida a una mínima expresión y a la rama de cerezo de mi hombro.
Sí, es probable que tengas razón, soy un Haiku.

3 ¿me hablas?:
Empiezas tirando lo innecesario y acabas descubriéndote en el rincón acrisolado de unos versos.
Ojalá fuéramos todos conscientes de la médula de haiku que nos dice.
Besos.
hace falta destruir muchas cosas para poder empezar de nuevo..
si, en eso consiste, de alguna forma, ser un Haiku...
bonita reflexión..
Si no entorpezco tu camino te prometo ser pequeña y no pesar apenas nada.
Besicos.
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