El último de agosto
Me salgo de mí misma esta noche.
Tamborileo los dedos sobre la mesa. Te quiero aquí, pero andas lejos.
Abro la ventana, a ver si el viento que corre se lleva parte del anhelo.
Con sólo estirar la mano, me dices a veces. Pero cuando lo hago, los cocodrilos salen a mi encuentro y me muerden las puntas de los dedos.
Debería seguir respirando, aunque sea este aire caliente, del último día de agosto.
3 ¿me hablas?:
Coincidía que yo también salía a observar mientras el mes concluye.
Nos vemos lejos y a los demás también, sobre todo a los que no están aquí.
Es peligroso estirar la mano para tocar lo ido. Quizás sea mejor dejar quieto el anhelo.
Besos.
Siempre se trata de los cocodrilos. Allí donde vayas. Siempre. Por eso yo opté por comérmelos. Saben parecido al pollo y con un ápice de pescado.
(El 'consejo' que me das en cursiva en mi entrada, de diez. Efjaristó por ello)
Feliz Lunes, Día Mundial de Exaltación de la Amistad. ¿Que por qué? Porque lo impongo yo, que no es poco. Beshos
Agosto se va... ya no se puede tocar, pasó de largo, pero nos dejó un recuerdo caluroso y acalorado...
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