Delirios 2
Se irguió
adentrándose en un paraje
más húmedo y más tibio
Sin saber
Que le esperaba la muerte
entre mis brazos.
adentrándose en un paraje
más húmedo y más tibio
Sin saber
Que le esperaba la muerte
entre mis brazos.
Etiquetas: delirios
5:46 PM
a veces hasta la muerte puede ser dulce top
5:51 AM
Me apunto a esa eutanasia.
Besos. top
2:09 AM
A Lucinda.
Era la alegre víspera del día
que la que sin igual nació en la tierra
de la cárcel mortal y humana guerra
para la patria celestial salía;
y era la edad en que más viva ardía
la nueva sangre que mi pecho encierra
-cuando el consejo y la razón destierra
la vanidad que el apetito guía-
cuando Amor me enseñó la vez primera
de Lucinda en su sol los ojos bellos
y me abrasó como si rayo fuera.
Dulce prisión y dulce arder por ellos;
sin duda que su fuego fue mi esfera,
que con verme morir descanso en ellos.
Lope de Vega. top