Contenido por ausencia miércoles, septiembre 27, 2006 |
sin
nuestra madriguera particular no tiene por qué ser un espacio real, pero sí ese momento o lugar suspendido en el tiempo en el que nos sabemos seguros.
sin
Ante la vida
Bajo la lluvia
Cabe la duda
Con excusas
Contra pronóstico
De que vuelva
Desde el pasado
En este verano
Entre sus brazos
Hacia mañana
Hasta siempre
Para quedarte
Por un instante
Según el parte
So pena de perderte
Sobre tu piel
Tras tu recuerdo
Vista su solicitud y reconocimendo los antecedentes que presenta.
Resolvemos aceptar su invitación y procedemos a su publicación por los trámites habituales.
"Decoración de Interiores"
Siempre me aterrorizaron y fascinaron a partes iguales las personas capaces de seguir una tradición.
Me aterroriza pensar que alguien siga haciendo algo simplemente porque siempre se ha hecho así, sin pensar más.
Me fascina pensar que alguien siga haciendo algo simplemente sin pensar, dejándose llevar, ser capaz de no plantarse nada.
La felicidad de la ignorancia, supongo, la alienación total.
Sin lugar a dudas mucho más felices que yo ¿o no?
Que otra te vele el sueño y te acaricie el pelo
Que te quite la ropa y te busque la boca
Que te preste el hombro y te bese los ojos
Que te robe la prisa y te halle la risa
Que te de su calma y se beba tu taza
Que otra te vele los sueños, que ocupe mi hueco
Que te borre el pasado y se lleve mi rastro
Y así, supongo, se explican las ausencias.

Hay días que haces espaguetis carbonara para comer y te dicen que eres la mejor madre del mundo. Y entonces piensas, "ya veremos si esta noche cuando os ponga el pescado sigo en el puesto de mejor madre del mundo."
Pero hay otras veces como cuando le llevas de visita a la consulta del cirujano, mientras le examinan a ver si es necesario intervenirle y te mira desde la camilla, asustado y pálido y tú le sonríes y guiñas un ojo para que sepa que todo va bien y que tú estás ahí a su lado.
Y cuando sales de la consulta con una cita mucho más lejana sólo para volver a revisión porque la operación no es necesaria y él mucho más sonriente hace un chiste sobre que ha perdido la clase de latín y te coge de los hombros diciendo que me estoy quedando pequeña a su lado. Y tú le sujetas de la cintura acercándole a tu cuerpo, donde una vez habitó y entonces sí que te crees la mejor madre del mundo, aunque esta vez no te lo diga.
Y sabes que la felicidad llegó hace doce años y se duplicó cuatro más tarde…
Una de las personas más xenófobas que conozco ha adoptado un niño. Un niño de muy muy lejos.
La vida es como poco una gran ironía.
Y yo debo tener una gran cantidad de piedad que no hago leña el árbol caído con lo fácil que sería.