<body><iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=16975127&amp;blogName=Cr%C3%B3nicas+de+Madriguera&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=SILVER&amp;layoutType=CLASSIC&amp;homepageUrl=http%3A%2F%2Fathenamac.blogspot.com%2F&amp;searchRoot=http%3A%2F%2Fathenamac.blogspot.com%2Fsearch" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div id="space-for-ie"></div>

C'est tout jueves, agosto 31, 2006 |

Las vacaciones son apenas ya una imagen por el retrovisor, un montón de fotos, un pasado reciente, otra vida, tal vez incluso un sueño…

Fuera de la madriguera jueves, agosto 17, 2006 |


Bueno dejo unos días la madriguera. Me voy a una irreductible aldea gala en Côtes d'Armor, que como soy tan pardilla dije "Ay, que bonito nombre" y ayer me enteré que no tiene nada que ver con el "Armor" si no con el nombre un un macizo montañoso lo cual ya no tiene nada de romántico.

En la maleta me llevo mis zapatos rojos de francesita, el nuevo color de pelo y una copa de cristal. Y seguro que me dejo algo pero eso no lo sabré hasta que no llegué allí.

Se me cuiden que los quiero ver a todos a la vuelta. Un beso.

Aún así miércoles, agosto 16, 2006 |

Aunque las mañanas empiecen a traer frío y del suelo comiencen a crecer las malas hierbas y todo lo invadan las telarañas. Aún así escuecen tus lágrimas en mis heridas cuando guardo la compostura.

Dignidad lunes, agosto 14, 2006 |

Ella tenía que haberlo imaginado.
Que había encontrado el elixir de la vida eterna, qué otro motivo podría haber para escapar con una compañera casi treinta años más joven, si no el de enlazar con una generación posterior.
Así que se fue dejándoles con su pequeña y finita vida.
Mirando como la fragilidad se apoderaba de su madre a veces yo pasaba a tomar café.
Pero nunca volvió.
Ni cuando la enfermedad apareció y las manos les temblaron al recoger los resultados, ni cuando la hospitalizaron y la familia desesperaba, ni cuando la vida era un hilo imperceptible.
Cuando murió la madre, ella miraba más allá de las filas de nichos por si él aparecía.
Pero no tuvo valor o tal vez ni siquiera tuvo intención de acudir.
Yo la bajé de vuelta del cementerio, en el coche.
Íbamos calladas, con ese rigor que impone la muerte.
Un día de repente apareció en su puerta.
El bote de elixir y el dinero se habían acabado.
El tiempo lo ponía en su sitio.
Su cara hundida, el pelo cano y la lolita desaparecida.
Apelaba a un juicio perdido de antemano, en la puerta del fiscal más crudo.
En su infinita piedad ella tuvo un gesto humano.
Le entregó un bote, esta vez de elixir de muerte también llamado veneno, para que al menos hiciera algo en su vida con dignidad.

Qué tontería sábado, agosto 12, 2006 |

Resulta que se me había olvidado que ayer día 11 de Agosto hacía 2 añitos de mi aventura bloguera.
Es imposible resumir todo lo que me ha pasado. Supongo que me quedo con lo que conocí más allá del teclado y que nombrarlos sería una aventura de la memoria peligrosa.

Todavía no sé si es una maravillosa locura o una increíble pérdida de tiempo, aunque aquí seguimos.

Así empezó todo en lugar y con otro nombre ATHENA

Verlas pasar |


Hoy sábado es el día que mejor se verán las estrellas fugaces, llamadas perseidas o Lágrimas de San Lorenzo.
Aunque la luna casi llena dificultará su visión se esperan unas 60 estrellas por hora, si mal no he leído.
Un cita ideal para sorprenderla o sorprenderle.

Muchos deseos por hora para desperdiciarlos no yendo a un lugar alejado de las grandes ciudades para verlas.

Aunque si soy sincera yo hace un año que dejé de creer que las estrellas fugaces podían cumplir deseos.

Edificios jueves, agosto 10, 2006 |

Hace un tiempo una vecina de mi bloque se separó de su marido. En realidad es la conjetura que hemos hecho, porque nadie sabe donde se ha metido el marido en cuestión.

Lo cierto es que yo no soy ninguna fuente fiable de información ya que siempre me suelo enterar de las cosas tarde y mal. Cuando me dicen que la del quinto se casa yo pongo cara de asombro porque ni siquiera sabía que tenía novio.

Pero cuando el otro día me dijeron que esta vecina se debía haber separado lo primero que recordé fue que el coche que está en el garaje al lado del mío lleva tiempo sin que lo muevan. Tiene una espesa capa de polvo donde algunos niños han aprovechado para dejar sus huellas.

Lo que no entiendo es si se han separado que hace el coche de él en el garaje quieto permanentemente. Es más ¿qué hace el coche en esa casa si ya no vive ahí? Podría ser que en el reparto le hubiera tocado el coche a ella. Pero si no conduce ¿para que querría el coche a toda costa? ¿Sólo por fastidiarle? Incomprensible.

Así que supongo que como no hay posibilidad de preguntarle a la protagonista, sin que se moleste, nos quedaremos con la duda.

Eso o que un día se descubra que en realidad tiene al marido escondido en el maletero

Aquellos maravillosos años miércoles, agosto 09, 2006 |

Cuando tenía 9 años mi madre me llevó al médico porque me dolía cabeza a menudo. El señor neurólogo muy serio y con bigote me hizo una prueba poniéndome un montón de parches en la cabeza.

Fuimos a recoger los resultados unos días después. El doctor, que seguía muy serio, le contó a mi madre que los impulsos de mi cabeza eran más lentos de lo normal. Mientras se lo contaba yo con los ojos cerrados me imagina mi cabeza llena de pequeños mensajeros andando a cámara lenta.

Mi madre le decía que si eso era posible, que si lo que querría decirle es que iba un poco más deprisa de los normal, que no me había visto en acción. El médico ¿he dicho ya que era muy serio? le dijo que toda la culpa era de que había nacido a finales de año y se quedó tan ancho. Extendió una receta mandándome una media pastilla después de cenar y al levantarme.

Aquellas pastillas eran estupendas, no me dolía nada la cabeza y flotaba durante horas un palmo por encima de mi pupitre. Fue una pena que cuando volvió mi pediatra suspendiera la medicación diciendo algo así como que el señor serio era el que la necesitaba.

Yo no entendí muy bien nada de lo que había pasado, ni tampoco les conté que mis fingidos dolores de cabeza eran para poder estar apoyada encima de la mesa y enviarme notitas con Mario el niño de dos filas más allá.

Antes martes, agosto 08, 2006 |

Todavía recuerdo con un escalofrío la canción que más miedo me daba cuando era pequeña. Era una de esas canciones populares que se cantan despreocupadamente, sin pararse en pensar que dice al letra. Yo un día andaba recitándola en lugar de cantar y desde aquel día ya no pude verla igual.

"El verdugo Sancho Panza ha matado a su mujer, porque no le da dinero para irse al café"

Espeluznante, podría ser titular en cualquier telediario.

Labores domésticas lunes, agosto 07, 2006 |


El otro día una amiga se encontró a su marido en la cama con una universitaria sacándose un extra para pagarse la carrera. Con gran sentido de la percepción mi amiga le dijo a su marido:

“Querido, cuando dijiste que ibas a buscar ayuda para aliviarme la carga de las labores domésticas no pensé que te referías a esto. Aunque pensándolo bien, últimamente follar contigo era toda una carga.”

El Sombrerero Loco viernes, agosto 04, 2006 |

El sombrerero loco siempre me pareció un obseso sexual.
Con aquel enorme sombrero, su nariz aguileña y sus gigantes orejas.
La boca babeante y sus dientes por los que dejaba escapar el aire silbando mientras repetía mi nombre con obscenidad:
“Alicia echa-té, querida”

Ayer me lo encontré por la madriguera, creo, que afortunadamente, me ha olvidado

Esquelas estivales jueves, agosto 03, 2006 |

No hay nada peor que la inconsistencia de una frase atrapada al vuelo, por los pelos, concebida y recreada en la ausencia.

Desde que se fue reviso las esquelas, indago en las noticias y la política exterior ha pasado a ser el tema de la sobremesa.

Hay algo más triste que el ayer pero no logro recordarlo. Tal vez sea a causa del prolongado silencio.

Desmudanza miércoles, agosto 02, 2006 |


Es un verano extraño.

Una mañana me hizo una visita relámpago un enano que aseguraba venir de más allá del mar. Otra tarde paseando me cayeron encima todas la hojas de un árbol, así de repente, confeccionándome un traje de reina de carnaval del otoño.

Tomé el té en un puente, con los pies colgando a un barranco y cuando puse la radio sólo se sintonizaba una banda de gaitas escocesas. Estuve en casa de unos conocidos y no había suelo, se desplazaban agarrándose de las lámparas.

Es un verano tan extraño que me he quedado con el ceño tan fruncido por la extrañeza que el flequillo no me encaja en la frente.

Ante tanto desvarío sería posible hasta una desmudanza.

foto martes, agosto 01, 2006 |