<body><iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=16975127&amp;blogName=Cr%C3%B3nicas+de+Madriguera&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=SILVER&amp;layoutType=CLASSIC&amp;homepageUrl=http%3A%2F%2Fathenamac.blogspot.com%2F&amp;searchRoot=http%3A%2F%2Fathenamac.blogspot.com%2Fsearch" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div id="space-for-ie"></div>

El final del día de hoy lunes, octubre 31, 2005 |

Me voy a dormir

Sin ti

Demasiado dolor de cabeza

Demasiado ibuprofeno

Ha sido un mal día

Sólo queda incertidumbre

Hoy te lo dejo escrito

Eso y este beso


Hoy no me salvo... domingo, octubre 30, 2005 |

... pero mañana probablemente recogeré los restos

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca

Punto y coma domingo, octubre 23, 2005 |

Algunos asuntos me van a mantener lejos del blog estos días y no voy a tener tiempo para postear.

Quería pedir la ayuda de los que están en blogspot, a ver si alguien me puede echar una mano.

¿Cómo puedo hacer una copia de seguridad de todo el blog? O yo soy muy torpe o no soy capaz de encontrar como hacerlo.

Muchas gracias por adelantado.

P.D. Gracias a Buttercup ya he solucioando lo de guardar todo el blog

Como muchos habéis pregutando, no cierro el blog, pero por asuntos de índole personal no voy a poder atenderlo unos días.

Grupo OH |

Ayer le volví a ver. Es uno de los locos más cuerdos que habitan en mi ciudad. Con un terrible olor a vino y sus harapos se arrastra por las calles con su tristeza infinita.

Dicen que se quedó así por desamor. Que algunas noches grita porque ella le ha olvidado y la vida le dejó maltrecho. Otras el vino le aplaca la voz y le traba la lengua y sólo llora.

Una noche cuando volvía a casa me cogió inesperadamente de los hombros. Mi susto fue terrible, pero todavía me asusté mucho más cuando me agitó gritándome que huyera.

No paré de correr hasta que llegué a mi casa y cuando me vi delante del espejo, jadeando, aterrada y llorosa, caí de rodillas al suelo. Había visto más de una verdad en aquellos ojos, pequeños, negros, lunáticos.

Y pensé que ojala no fuera cierto que el amor le dejó así, porque entonces, estamos todos perdidos…

Peticiones II viernes, octubre 21, 2005 |

Del post "Al gusto"

Susej pidió: "Uno que contenga el tema del Otoño y también de ojos, un cuento, no para niños, tampoco para adultos, que haga soñar" (no llega a cuento)

La forma más fácil de llegar era mirarse en sus ojos.

Una vez que te acercabas lo suficiente y entornabas la vista los colores se difuminaban y te arrastraban a su interior en un torbellino de verdes, ocres, grises…

Sin saber como, me encontraba en mitad de un bosque donde todo era un perpetuo ciclo primavera-otoño. Donde las hojas caían y al mismo tiempo otros brotes permanecían ya expectantes para germinar. El tiempo parecía detenido en la perfección de las estaciones intermedias.

El paisaje, la belleza y la cadencia de aquel sitio me atraparon haciéndome olvidar que más allá del río me estaban esperando. Durante horas, perdida busqué la forma de salir. Y entonces lo comprendí la mejor forma de romper aquel hechizo era alterando la gama cromática.

Me solté la lazada de la capa y dejé caer la caperuza roja. El viento me elevó por encima del bosque, mareándome, haciéndome perder el sentido. Desperté en aquel banco del parque con un mechón de pelo en la mano sin saber muy bien lo que había pasado.

P.D. Para el bloguero con los ojos más bonitos del ciberespacio.

Peticiones I jueves, octubre 20, 2005 |

Del post "Al gusto"

Prich pidió: un relato que empiece por "Desperté y todo lo que veía a mi alrededor no me era familiar" (a mi aire)

Desperté con el portazo que diste.
Y sentí lo que nunca hubiera querido
Todo terminaba aquella mañana
Lo soñado, lo deseado, lo vivido

Que el cielo me perdone, quise tu muerte
Veía alejarse un presente sin futuro
A todo nuestro pasado yacer inerte

Mi noche se hizo oscura
Alrededor, solo frío
No pude paliar la locura

Me entregué sin resistencia
Era víctima del olvido
Familiar se hizo tu ausencia

P.D.Y que el cielo me perdone a mí la métrica

Esencia olvidada martes, octubre 18, 2005 |

Al despertar hundías la nariz en mi cuello y entre mis pechos haciendo como que querías adivinar a qué olería el día.

“Vainilla, vainilla con galletas María” decías triunfante, después de llenarme de cosquillas.

Y te ibas a la ducha. El baño se llenaba de olor a gel y desodorante. La cocina a café y tostadas. Tu ropa a suavizante.

Aún sin peinar, ni duchar te despedía cada mañana, ahogando en el café los veinte minutos que yo disfrutaba de más.

Abrías la puerta y los olores del patio de vecinos entraban a nuestra guarida. A punto de salir te volvías a abrazarme diciéndome al oído bajito que te llevabas mi olor al trabajo. Y me querías dar un bocadito y yo te regañaba porque me ibas a tirar el café.

Cada inspiración era un olor y cada olor me llevaba a ti. Respirar era la felicidad.

Por eso me abandonó el aliento aquella mañana en que hiciste la maleta. No hubo ni olores, ni café, ni tostadas, ni despedidas. Hasta que no saliste por la puerta y resbalando apoyada en la pared me dejé caer tapándome la cara con las manos y descubrí que toda yo olía a ti.

Lo único que no puede tirar, ni destruir fue tu olor. Que impregnaba cada prenda de mi ropa, las sábanas, el baño, el sofá, las almohadas.

Y deseé una lluvia ácida que arrastrara las partículas más elementales que hubieran quedado para poder librarme de tu hedor.

Lamentándome de no haber sido capaz de oler el adiós.
--------------------------------------------------------
P.D. Empiezo a arrepentirme de lo de los bombones

Allí lunes, octubre 17, 2005 |

Allí, donde (pocas veces) quiero volver...

...se oye la voz de mi madre cantando y cambiando mi nombre por el de la protagonista de la canción...


"...la más bella historia de amor que tuve y tendré
Es una carta de amor que se lleva el viento pintado en mi voz
a ninguna parte a ningún buzón.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido
nada más amado que lo que perdí.
Perdóname si, hoy busco en la arena
una luna llena que arañaba el mar..."

Pasada por agua viernes, octubre 14, 2005 |

Hoy me he ido a pasear.

Estaba lloviendo cuando cruzaba por el puente de Santiago y me he detenido extrañada por algo que no podía definir.

Era una sensación rara, aunque no podía concretarla.

Me he parado en mitad del puente. Apoyada en la barandilla mojada y apenas tapada por el chubasquero, mirando en dirección del curso del río.

Arreciaba la lluvia y el viento soplaba más fuerte en mitad del puente, mojándome la cara. Me iba a empapar si no me marchaba de allí. Pero no quería irme sin saber que pasaba y tenía la sensación de que si me movía dejaría de presentirlo.

Salpicaban las gotas el agua del cauce, la gente corría, los coches cogían los charcos, todo parecía normal.

He cerrado los ojos en un último esfuerzo de fijar la sensación y entonces se ha hecho la luz. Al cerrar lo ojos los otros sentidos se han acentuado. Y no sé si por la humedad o por encontrarme en mitad del río lo he notado.

Hoy Zaragoza tenía un leve olor a mar.

Mutis por el foro miércoles, octubre 12, 2005 |

Es una virtud saber cuando ha llegado el momento de hacer mutis por el foro. Es una virtud que yo no tengo.

Casi siempre espero demasiado para desaparecer de escena. Por ello, en ocasiones, el director de la obra tira de la palanca que abre la trampilla en mitad del escenario. Y así me evaporo para estupor del público que no sabe donde me he metido.

Acumulo ya tantos golpes contra el suelo del foso que la marca de pomadas Trombocid me ha hecho un abono vitalicio.

Días de otoño lunes, octubre 10, 2005 |

Muchas veces no sabemos lo que nos impulsa a actuar de determinada manera. O tal vez lo sepamos pero lo dejamos en el inconsciente, conscientes de no querer saberlo.

Aquella era una desapacible tarde de otoño. Soplaba el viento y el cielo prometía una lluvia casi segura. Te había dicho de vernos a pesar de que ambos sabíamos que era pronto. Demasiado pronto para conseguir la distancia oportuna. Engañándonos a nosotros mismos pusimos cara de “Hola ¿qué tal te va?” y después de los dos besos de rigor tomamos posiciones en la mesa que se convirtió en nuestra trinchera.

Mentiría si obviase tu olor. Y esa especie de imán que atraía mis manos a asaltar las líneas enemigas para ponerlas de mi lado. Mentiría si negase que te quise volver a besar casi desde el mismo momento en que te volví a ver.

Y es que a veces las murallas reconstruidas son tan débiles como los barquillos en manos de un niño que todavía no mide su fuerza.

Si cierro los ojos aún puedo recordarlo todo con bastante nitidez. Tú me preguntabas por los niños, el trabajo, mis cosas... Yo procuraba no encontrarme con tu mirada para que no pudieras adivinar lo que pensaba.

Mantuvimos el tipo hasta la hora de despedirnos. Cuando dejé resbalar mi cara por la tuya mientras la giraba a la altura de tus labios robándote aquel primer beso de otoño.

Deudas eternas martes, octubre 04, 2005 |


Extraños textos saturados
Espectros sin mal aspecto
Vaivenes vainillas en lino
Dulces de derrota
Amortiguadores
Cadencias candidatas
Préstamo de alientos

Y mi rendición.
Sellada y sentenciada

Des-sensibilización sistemática lunes, octubre 03, 2005 |

Cuando era pequeña hice un experimento. Consistía en meterme a la bañera y aguantar el agua cada vez más caliente. Al principio me quemaba como es lógico y no aguantaba mucho. Con el tiempo fui soportando temperaturas mucho más altas.

Alguna vez mi madre venía a lavarme la cabeza y me echaba la bronca porque no tenía que llenar la bañera, porque estaba el agua muy caliente. De hecho cuando salía de la bañera solía tener todas las piernas encarnadas de lo caliente que estaba el agua.

En las últimas semanas he hecho otro experimento. Me he ido acercando a una llama intentando no quemarme. Lentamente, separándome cuando veía que la distancia calentaba demasiado.
Por supuesto cuando pensaba que ya lo había conseguido, que podría meter la mano debajo de una llama sin daño alguno, me he quemado.

Y analizando, creo que lo que no había tenido en cuenta era la propia naturaleza del fuego.

Pero he aprendido una lección: Si no quiero quemarme debo alejarme del fuego y dejarme de desensibilizaciones sistemáticas.

-----------------------------------------------
El puto eclipse.

Menos mal que sólo era hoy el eclipse porque si no me da algo. Y eso que a mí la palabra eclipse siempre me ha gustado. Probablemente por la canción esa…

“…pero nada decía la prensa de hoy de este eclipse de mar, de este salto mortal.
De tu voz tiritando en la cinta del contestador.
De las marcas que deja el olvido a través colchón…”