Miradas viernes, mayo 16, 2008 |
El pantalán del mar de mi alma siempre te espera.
Incluso hoy, bajo la lluvia, tal vez aparezcas en la línea del horizonte.
nuestra madriguera particular no tiene por qué ser un espacio real, pero sí ese momento o lugar suspendido en el tiempo en el que nos sabemos seguros.
El pantalán del mar de mi alma siempre te espera.
Incluso hoy, bajo la lluvia, tal vez aparezcas en la línea del horizonte.
Será que cuelgan ahorcadas de las farolas las últimas verdades
Será que las noches en la ciudad están huérfanas de estrellas
Será que dormimos sin calma pero no queremos despertar
Será que los muertos anónimos llenan el telediario
Será que en el solar del último parque hay un rascacielos
Será que se ha marchado y puede que no regrese
Será que la fila de la esperanza da la vuelta a la manzana
Será que me aprieta esta corona de laurel y espinas
Será que te he visto rezar con más fe que amas
Casi podría ser capaz
de aguantar cualquier dolor
Después de haber sufrido
tu olvido a diaro